Archive for the ‘de todo un poco’ Category
Entrelíneas
SalvadorLeal.com era el nombre. Como subtítulo tenía “Menos Crest y Más Zubrowka”.
Así era este blog en los inicios. Yo acaba de salir de Procter & Gamble (hence la referencia al Crest) y el subtítulo invitaba al consumo del que, a pesar de los años, continúa siendo mi vodka favorito: el Zubrowka.
El Zubrowka es un vodka de color amarillento que tiene una larga vara de pasto en la botella. Dice la leyenda que ese tipo de pasto tiene propiedades afrodisiacas y que dicha hierba es la causante de que en Polonia todavía haya bisontes vivos. De hecho, la etiqueta del vodka trae un bonito bisonte. La recomendación de los conocedores es que se toma frío, sin hielos y casi-casi de Hidalgo; yo lo prefiero en un vaso de whisky, con hielitos y con sorbos pequeños. Mezclarlo es una grosería. A pesar de que se toma frío, jamás me lo he tomado (ni me lo tomaré) en la playa o en alguna calurosa noche citadina; el Zubrowka es perfecto para las posadas y fiestas de fin de año.
Conocí el Zubrowka gracias a Joe y Peter, en aquel aciago año del 2001. Los tres somos fanáticos del vodka y del vino tinto. En aquellos nuestros años universitarios, tomábamos Zubrowka porque era bueno y barato. Ahora sólo es bueno. Desde siempre lo he comprado en el Palacio de Hierro, sólo que antes costaba $70 pesos y ahora sale en más del doble. Recuerdo que un amigo de WFM se sorprendió de saber que en El Palacio® vendían buen chupe barato. Del puro gusto compró una botella y me la regaló.
Cada vez que terminaba el semestre del verano, se celebraba (se celebra) en mi universidad un festejo denominado “Los Mariachis”. No hay mucha ciencia. La celebración consistía en conmemorar la tradicional salida de una generación más de alumnos acompañados de mariachi; el único detalle era que se hacían dentro de las instalaciones de la escuela, la noche de un jueves y con cantidades estúpidas de alcohol. Yo, como buen wallflower que era en la universidad ni quería ir ni quería celebrar ni nada de nada. Esa noche, un amigo, que ni siquiera estudiaba en mi universidad, pasó por mí con una botella de Zubrowka y me obligó a ir. Nunca le pude agradecer el detalle.
Hoy tomo más vino tinto que vodka. Antes tomaba puro vodka. Ron casi nunca. Tequila jamás. El Bacardí Limón con refresco de manzana me sigue gustando pero ahora me da un poco de flojera. En la prepa la bebida era el ‘Moradito’ (vodka [Absolut, obvio]) con jugo de uva.
Me quedé pensando en la expresión “de Hidalgo”. ¿Se entenderá en otras partes de Latinoamérica? ¿Tendrá alguna referencia al Padre de la Patria? ¿O se referirá a los antiguos hidalgos españoles (i.e. el Ingenioso _______ Don Quijote de la Mancha)? Si se refiere a Don Miguel, ¿a qué momento histórico homenajeará el tomarse un trago de un solo golpe? El Grito de Dolores no necesariamente fue tan intempestivo, y cuando llega a la Ciudad de México, justamente peca de conservador en lugar de ser arrojado, osado y valiente. Misterio.
Juro que me he tardado en escribir por una falta absoluta de tiempo, que no de ideas. El WordPress lo sabe mejor que yo: hay 70 borradores de posts con temas de todo tipo. Unos apenas son frases de recordatorio mientras que otros son posts con piernas bastante bien desarrolladas que sólo necesitan un empujoncito para comenzar a correr. “Closure”, por ejemplo, habla de las últimas películas que he visto (Batman y Wall-E, entre otras), mientras que “WorkOut” es acerca de mi nuevo acercamiento a los gimnasios. Por que sí, estoy yendo periódicamente -demasiado periódicamente- a un gimnasio. Y no a cualquier gimnasio. No, señor. Voy a El Califa de los Gimnasios, al lugar en donde te encuentras a medio mundo de la farándula, los famosos y la socialité. Con decirles que Pocholo y Javier Solórzano están entre mis compañeros de caminadora. Y jamás me había percatado de lo parecidos que son.
“Charlie” es un título provisional para recomendarles que vean, bajen o se pirateen la película de “Charlie Bartlett”. Desde “Rushmore”, ninguna película le había gustado tanto a mi alter-ego interior. “Monogamia” es un ensayo acerca de cómo la monogamia es lo de hoy, mañana y siempre. Surgió de un par de comentarios y de varios posts que he leído en contra de la monogamia y a los que decidí contestar evitando -como siempre- la mochez y el conservadurismo.
Los posts poco a poco se van haciendo más viejos y muchos de ellos pierden su valor original. “Querido Diego Luna:”, por ejemplo, era una carta al actor de “Y tu mamá también” en donde hablaba de lo complicado que es explicarle a personas que recién conoces el hecho de que tengas un blog. Por eso le pedía a él que abriera uno, de tal forma que se pusieran de moda y que así uno pudiera decir “escribo en internet como lo hace Diego Luna” en lugar de comenzar a hablarle a la gente de lenguajes HTML, feeds, posts y contadores de hits. ¡Hoy ese post ya perdió su encanto pues hasta López Dóriga tiene uno!
“El GPS de tu vida” lo escribí un poco antes de casarme, pero nunca me gustó su desarrollo. La idea, que es de W.J. Wallace, acerca de tener un GPS que te dijera en qué momento de tu vida estabas, me encantaba. Pero la verdad es que el tema de la incertidumbre ya no me atrae tanto como antes. El estrés de saber si estás en un McJob, preguntarte si tres años es demasiado tiempo sabático o si ya va siendo hora de tener un hijo, todo ello gracias a este GPS, me ha dejado de interesar.
Al igual que el Bacardí Limón con refresco de manzana, supongo.
Datos
Tuesday Island, Wednesday Island, Thursday Island and Friday Island all exist in the Torres Strait off the coast of Australia.
Comentario: Los australianos son sabios. Saben perfectamente que una isla paradisiaca se puede llamar de cualquier forma, menos ‘Lunes’.
Este dato inútil y muchos, muchos más, en The Amazing Fact Generator.
Randomista
1. La próxima vez que tengas abiertas muchas ventanas en YouTube y le mandes por correo al Jefe® un link a algún video, recuerda revisar para evitar enviarle el link equivocado. Podrías estarle mandando algo a lo que él conteste “Mo entiendo por qué me enviaste un video de una niña cantando. Te espero a las 3 para platicar de esto”. Y, por supuesto, tenerte todo este tiempo sufriendo por tu error.
2. Recuerdo haber visto este video en el 2001.
Me da gusto haberlo encontrado. Simplemente me encanta.
3. Si yo fuera el productor de la versión mexicana de MythBusters, en el primer capítulo demostraría que cortar un pastel con un círculo en medio no tiene ninguna razón de ser.
4. Debo confesar que a mí me encantó el apagón que hubo hace un par de semanas aquí en la Ciudad de México. No sólo me hizo sentir realmente cerca del fin del mundo sino que además me permitió utilizar, por primera vez, un radio que me regaló Jorge Delgado, corresponsal de SalvadorLeal.com en Ucrania. Éste es un radio que, en lugar de pilas, funciona dándole vueltas a una manivela que le transmite energía para que se escuche. Sí, más de la Guerra Fría no puede ser. Y está increíble sentirse la versión mexicana de una mezcla entre Lost y 28 Days After.
5. No, el café que pido no es complicado. Simplemente es un: Venti Wet Capuccino, con 3 shots de Vainilla light y Extra Hot. Pagar 4 dólares por un café me da el derecho de pedirlo con globos si así quisiera.
6. Nunca pensé que me fuera a volver tan fan del Google Reader.
7. Recientemente me preguntaron que, según mi punto de vista, cuál había sido el mejor disco del 2007. Mi respuesta fue sencilla: mi disco duro.
8. Esperen GRANDES noticias de BásicoFM.
9. Mi cumpleaños de este año será, muy probablemente, el de menor índice de recordación de la historia de mi cumpleaños. Este año, el 19 de marzo cae en Miércoles Santo, justo en el momento en el que la gente sólo tiene cabeza para pensar en a) mañana no vengo a trabajar, b) no mames, mañana vengo a trabajar, o c) ¿qué pediré, piña colada o michelada?
Triste pero cierto.
Basado en una historia de la vida real
1. Desde hace un par de meses traigo en la cabeza la idea para una novela corta. Ya tengo los personajes (3), el setting principal, dos o tres situaciones que les ocurren a los personajes y el final. Me hace falta investigar y platicar con dos o tres amigos acerca de cómo resolverían algunos problemas, pero fuera de eso tengo la obra negra de una novela corta en mi cabeza.
Sin embargo, existe un problema. Para que la novela corta tenga más punch, necesito que el inicio de la misma comience con una leyenda del estilo ‘Historia basada en un hecho real’. Y el problema es que, claro, mi historia no está basada en la realidad. El problema no es tan grande; finalmente no es una historia descabellada ni donde aparezcan personajes sobre-naturales o situaciones sobre-humanas. Lo único que necesito es que la gente tenga a la realidad como su marco de referencia, que realmente crea que la realidad es el espacio en el que se mueve la gente que habita en mi novela y que le sea más sencillo creer que la historia ahí relatada realmente sucedió.
2. Cuando una empresa de alimentos, por ejemplo, desea poner en sus productos que éstos ayudan a una mejor digestión, que tienen la facultad de favorecer la circulación sanguínea o si simplemente quieren decir que está adicionado con vitaminas y hierro, tienen que pasar por una larga y tortuosa serie de exámenes para certificar que lo que están diciendo de un producto es cierto. Si esto ocurre con los productos de consumo, ¿qué pasa con la literatura? ¿quién certifica que mi historia es o no verdadera? ¿a alguien le importa?
Uno se acerca a la literatura con la certeza el deseo de que, en algún momento en tu paseo por las páginas del libro, el autor te va a engañar. ¿por qué la frase ‘basado en una historia de la vida real’ no puede ser parte del engaño? ¿en qué momento esa es una frase mágica e intocable por la ficción? ¿por qué no se puede considerar como un factor que le dé más fuerza al relato?
3. Y la respuesta es sí. Sí me pongo a pensar en todo este tipo de cosas antes de ponerme a escribir una sola línea. Espero que, una vez resuelto mi dilema, la escritura del resto de la novela sea mucho más fluido.
Randomly
1. Hace años, las lecturas de Ideas y Problemas en el ITAM me quitaban tiempo para leer los libros que realmente quería leer. Hoy, mi chamba interfiere con el tiempo que quisiera dedicarle al Facebook.
2. El fin de semana tuve una epifanía: vi que los cigarros tienen fecha de caducidad. Y me pregunté a mí mismo: “Eso significa que si los fumas después de la fecha de caducidad, ¿qué? ¿te pueden hacer daño?”. Momento zen.
3. También redescubrí que me encantan los aeropuertos, que viajar en avión nunca deja de fascinarme y que no hay como estar en uno de los centros turísticos más importantes del país y que tus piececitos no puedan ni siquiera tocar la arena debido a “La Agenda”.
4. “La Agenda” es una entelequia, un mito, una leyenda, y al mismo tiempo, una realidad. Hay que obedecer a “La Agenda” pero “La Agenda” puede cambiar siete veces durante los próximos 10 minutos. “La Agenda” muta todos los días, todos los minutos, todos los segundos. Si “La Agenda” no está acorde a la realidad o no obedece a las leyes físicas del resto del planeta, es problema de la realidad, no de “La Agenda”.
5. ¡Bienvenido sea diciembre! Si soy la persona a la que le das en alguno de los intercambios de regalos en los que estoy metido, no dudes en visitar mi Wish List Oficial de Amazon. Igual y no te late comprar vía internet, pero por lo menos tendrás una idea de las cosas a las que les traigo ganas o las manías que caminan por mi mente.
6. Una pequeña nota de sabiduría:

Imagen tomada en el Mother Hubbard’s de Acapulco.
Y siguen las buenas noticias…
Starbucks Coffee México aumenta sus precios, los incrementos serán de entre 2 y 3 pesos
Starbucks Coffee México, la cadena de cafeterías propiedad de Alsea y Starbucks Coffee International, decidió aumentar algunos precios de sus bebidas y alimentos ante el aumento en los costos de sus materias primas. Los aumentos variarán por producto y serán de entre dos y tres pesos, dijo la empresa mediante la agencia de relaciones públicas Guerra Castellanos y Asociados. Starbucks Coffee México, que tiene 165 tiendas en el país, estima que en promedio los aumentos no serán superiores a 5%, aunque en ciertos casos podrían superar ese porcentaje dependiendo del tamaño de la bebida. El Te Chai Latte tamaño Alto, por ejemplo, subió 6.6% al pasar de 30 a 32 pesos. Los aumentos que anunció Starbucks Coffee Mexico son los primero que implementa la empresa en el país de manera generalizada desde que comenzó operaciones en 2002. “Un capuchino había costado lo mismo desde” entonces, escribió Cynthia Llanos encargada de la cuenta Starbucks Coffee México para Guerra Castellanos, en un correo electrónico. Hasta ahora, la empresa, en la que Alsea tiene una participación de 82%, sólo había incrementado los precios de algunos productos de manera aislada. Los aumentos en los precios aplicaron a partir del 5 de noviembre. Fuente: Sentido Común.
De todo un poco
1. Después de que no pude hacerlo el fin de semana, ayer lunes me compré el libro de Harry Potter. Tip: en Costco sale en 239 pesitos (shame on you, Gandhi!). Estaba tan metido en el rollo de ‘a ver quién se muere en este libro’ que se me había olvidado que era realmente el último libro de la serie. Afortunadamente J.K. Rowling se encarga de recordárnoslo de una manera muy bonita. Insisto… estaba tan metido en el hype del libro que se me había olvidado lo divertido que es leerlo. Snif.
2. Tip No. 2: No lean el título de los capítulos. Me lo dijo Quack y creo que tiene mucha razón. No hay nada como ir de sorpresa en sorpresa.
3. Leer a Mau es increíble, soy fan de su manera de ver las cosas. Será porque muchas de ellas las comparto pero nunca me había puesto a racionalizarlas de la forma en la que él lo hace. Y ya que estamos en el momento del neteo, desde aquí lo digo: Mau, tenerte en la blogosfera es un lujo. De veras que sí.
4. Okey, me voy a pasar de ñoño clavado pero debo decir que sí me ha puesto a reflexionar eso del libro de Harry Potter. Cuando comencé a leer los libros yo estaba en la universidad y, literalmente, era otra persona. Me siento, como dice Rowling “like remembering a younger brother whom I had lost”.
5. Soy fan declarado de la lluvia.
Fontanarrosa
El jueves pasado murió Roberto Fontanarrosa. Escritor y dibujante argentino, Fontanarrosa alcanzó la fama gracias a dos personajes de historietas: Inodoro Pereyra y Boogie ‘el Aceitoso’. Como buen mexicano (que, por definición, es un chafísima argentino), Pereyra me es bastante equis, pero Boogie fue de esos viejos acompañantes que, durante toda mi infancia y domingo a domingo, leía en la revista Proceso que recibíamos en casa.


Si con el humor ácido, ultraviolento y machista de Boogie Fontanarrosa se ganó mis simpatías, al saberlo escritor de las locuras de Les Luthiers se ganó mi absoluto respeto. Sirva la transcripción de su participación en el Congreso de la Lengua del 2004 como un pequeño homenaje de este blog para ‘el Negro’ Fontanarrosa.
Defensa de las malas palabras ante la Academia
Roberto Fontanarrosa(…)
Un Congreso de la Lengua es, más que todo, para plantearse preguntas. Yo, como casi siempre hablo desde el desconocimiento, me pregunto por qué son malas las malas palabras, quién las define como tal. ¿Quién y por qué? ¿Quién dice qué tienen las malas palabras? ¿O es que acaso les pegan las malas palabras a las buenas? ¿Son malas porque son de mala calidad? ¿O sea que cuando uno las pronuncia se deterioran? ¿O, cuando uno las utiliza, tienen actitudes reñidas con la moral?Obviamente, no se quién las define como malas palabras. Tal vez sean (ellas) como esos villanos de viejas películas —como las que nosotros veíamos—, que en un principio eran buenos, pero que al final la sociedad los hizo malos. Tal vez nosotros, al marginarlas, las hemos derivado en palabras malas. Lo que yo pienso es que brindan otros matices, muchas de ellas. Yo soy fundamentalmente dibujante, con lo que uno se preguntará: ¿qué hace ese muchacho arriba del escenario? Manejo muy mal el color, por ejemplo, pero a través de eso sé que cuanto más matices tenga uno, más puede defenderse, para expresarse, para transmitir, para graficar algo; entonces: hay palabras, palabras de las denominadas malas palabras que son irremplazables, por sonoridad, por fuerza, algunas incluso por contextura física de la palabra. No es lo mismo decir que una persona es tonta o zonza que decir que es un pelotudo. Tonto puede incluso incluir un problema de disminución neurológica realmente agresivo.
El secreto de la palabra pelotudo, ya universalizada —no sé si está en el diccionario de dudas—, está en que también puede hacer referencia a algo que tiene pelotas. Puede hacer referencia a algo que tiene pelotas, que puede ser un utilero de fútbol que es un pelotudo porque traslada las pelotas; pero lo que digo, el secreto, la fuerza, está en la letra t. Analicémoslo —anoten las maestras—: está en la letra t, puesto que no es lo mismo decir zonzo que decir peloTudo.
Otra cosa, hay una palabra maravillosa que en otros países está exenta de culpa —esa es otra particularidad, porque todos los países tienen malas palabras pero se ve que las leyes de algunos países protegen y en otros no—, hay una palabra maravillosa, decía, que es carajo. Yo tendría que recurrir a mi amigo y conocedor, Arturo Pérez Reverte, conocedor en cuanto a la navegación, porque tengo entendido que el carajo era el lugar donde se colocaba el vigía, en lo alto de los mástiles de los barcos para divisar tierra o lo que fuere; entonces mandar a una persona al carajo era estrictamente eso, mandarlo ahí arriba.
Amigos mexicanos con los que estuve cenando anoche me estuvieron enseñando una cantidad de malas palabras mexicanas. Ahora que lo pienso creo que me estaban insultando porque se suscitó un problema con la cuenta a la hora de pagar. Me explicaban que las islas Carajo son unas islas que están en el océano Indico.
En España, el carajillo es el café con coñac y acá apareció como mala palabra, al punto que se llega a los eufemismos, se decía caracho; es de una debilidad absoluta y de una hipocresía… ¿no?
A veces hay periódicos que ponen: “El senador Fulano de Tal envío a la m… a su par”. La triste función de esos puntos suspensivos, realmente el papel absurdo que están haciendo ahí, merecería también una discusión acá, en el Congreso de la Lengua.
Voy a ir cerrando. Hay otra palabra que quiero apuntar que creo es fundamental en el idioma castellano, que es la palabra “mierda”, que también es irremplazable. El secreto de la contextura física está en la r —anoten las docentes—, porque es mucho más débil como la dicen los cubanos: mieLda, que suena a chino, y eso —yo creo que ahí está la base de los problemas que ha tenido la Revolución cubana—, le quita posibilidades de expresividad.
Voy cerrando, después de este aporte medular que he hecho al lenguaje y al Congreso. Lo que yo pido es que atendamos a esta condición terapéutica de las malas palabras. Mi psicoanalista dice que es imprescindible para descargarse, para dejar de lado el estrés y todo ese tipo de cosas. Lo único que yo pediría (no quiero hacer una teoría) es reconsiderar la situación de estas palabras. Pido una amnistía para la mayoría de ellas. Vivamos una Navidad sin malas palabras e integrémoslas al lenguaje, que las vamos a necesitar.
Fuente: El Clarín
NY 070707 (VI)
Estar en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (el famosísimo MoMA) te inspira. Te empuja. Te impulsa a crear arte moderno. Así sea en los sillones fuera de los baños del tercer piso.

Otra idea
Después de un par de novelas y varios cuentos cortos, mi carrera como escritor tendrá más solidez y podré dedicarme a esos proyectos ‘especiales’ que siempre he querido hacer. Quisiera, por ejemplo, escribir una nueva versión de La Divina Comedia. Sí, lo sé, suena a un fusil herético de dimensiones escalofriantes. Pero la única razón por la que quiero hacerla es por la parte del Infierno.
En la nueva versión (mi versión) de la Divina Comedia, Dante bajará a un bar de mala muerte instalado en el sótano de un callejón en Londres. Humo, oscuridad y un calor sofocante lo cubren. Camina por las escaleras tocando los muros de ladrillo y escuchando el murmullo de voces más abajo. De repente, llega. La oscuridad se rompe por una pequeña luz que ilumina un escenario rodeado de miles de almas que no lograron la gracia; arriba, el vocalista se quita la chamarra y la deja a un lado. Comienzan a sonar los primeros acordes de una canción y Dante sabe, con certeza, que está entrando al Infierno.
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