Archive for the ‘política’ Category
Teléfono
Derivado de una serie de bromas/intentos de extorsión/engaños telefónicos que mi familia ha tenido durante las últimas semanas, pido ayuda por este medio para localizar un dispositivo telefónico que, si no existe, creo que alguien debería ponerse las pilas para inventar. Va primero la problemática y luego la solución.
Son las tres y media de la mañana de un día entre semana. La casa de una familia clasemediera de la Del Valle está dormida y a cinco kilómetros a la redonda no se escucha otra cosa que no sean ronquidos o el incesante sonido de una gota de la llave del agua que nadie ha arreglado desde hace tres años. De repente, suena el teléfono y el padre de familia contesta con el corazón en la boca, esperando, como si fueran exclusiva de las madrugadas, muy malas noticias del otro lado del auricular.
Estás medio dormido, medio asustado y medio mareado de tener que ponerte de pie de forma intempestiva. ¿Qué falta? Pues que quien te esté marcando comience a gritar “Papáaaaaa, me tienen secuestrado!!!! (sollozos) Estoy en una camioneta, papá!! Ayúdame… me están lastimando… PAPAAAAAAAA”.
Debido a que -desgraciadamente- no es la primera vez que llaman con este mismo teatro, el padre cuelga mientras la mamá (también con el corazón en la boca) le pregunta que quién era. El papá no contesta. Sabe, cree saber, quiere creer, que era un cuento. Su hijo no vive con ellos y lo único que le ha generado esta llamada a los papás es un estrés que no se vale tener a las tres de la mañana. Y entre los fantasmas que sólo hay a esa hora, el contexto de inseguridad en el que estamos ahogados y la angustia que una llamada así puede generar, le llaman a su hijo para ver si está bien.
Hasta ahí la problemática. Y si bien me gustaría proponer una solución de políticas públicas para la inseguridad, la extorsión o el acoso constante a la población mexicana por parte de cuanta fuerza organizada o desorganizada existe, pareciera que en estos momentos, en nuestro país, no es hora de solucionar sino de sobrevivir. Así que se me ocurrió que debe existir un teléfono con identificador de llamadas (ya todos tienen, ¿cierto?) que puedas programar para que en determinadas horas (es decir, cuando te vas a dormir) NO SUENE a menos que sea un número registrado y autorizado por el mismo teléfono.
Si tu teléfono tiene registrado X número como el teléfono de tu tío Manolo, Y número de tu tía Gertrudis y Z número del teléfono de tu tío Arturo, pues programas el aparato para que de las 11 de la noche a las 7 de la mañana, todos los días, suene solamente si cualquiera de ellos tres te llama. Si no, el teléfono no suena, entra la contestadora y te enteras de quién era y qué quería al día siguiente.
Quizás es para solucionar un problema muy específico. Quizás ya existe el aparato y sólo necesito que alguien me diga dónde lo encuentro. Sea como sea, es triste como ciudadano tener que unirse a un movimiento de resistencia a la inseguridad. Combatirla, hoy, aquí, puede resultar demasiado caro.
Idea
Un día de estos voy a escribir una serie de televisión dramática, al estilo ‘The West Wing’, que se llame ‘Particulares’. Será un thriller político desde el punto de vista de los Secretarios Particulares de los principales actores políticos del país.
He dicho.
100 días
Se cumplen 100 días de la presidencia de Barack Obama. Acorde con los tiempos, publicaron un set en Flickr con muy buenas fotos. El set está increíble y da una muy buena idea acerca del día a día en la vida del presidente gringo (link, aquí).
Les dejo mis cuatro fotos favoritas:

Esta me gusta por tener un aroma a una vieja foto de Kennedy recargado en un escritorio, frente a una ventana de la Casa Blanca. [link]

La firma de Obama es LA onda. Me encantó. [link]

Esta es mientras le explican la dinámica de cómo va a tomarle el juramento al Secretario del Tesoro. Me encanta el protocolo tan puntual… Con todo y esquemas!! [link]

Mi favorita. Obama prueba distintas sillas de escritorio, según la que le acomode más. [link]
MM
Extraño aquellos no tan lejanos tiempos en los que, en México, el argumento de ‘no ir a la guerra’ tenía un sentido. Tenía tanto sentido, que existía Mambrú Molotov (del genial Andrés Bustamante). Hoy, no ‘ir a la guerra’ es casi casi estar del lado del narco…
Te extraño, México.
Elecciones
Unos dicen que la política es un juego de niños.
Otros confirman eso y le agregan que muchas veces los políticos se comportan como niños.
¿Qué hay detrás de la política?
Muero por ver este documental. Se llama Please, vote for me y es parte del proyecto Why Democracy?
Poema
Se me hizo la cosa más maravillosa (y política-mercadológicamente bien pensado) que el evento de Toma de Protesta de Barack Obama tuviera una parte musical y la lectura de un poema. Aplausos al mastermind detrás de la Ceremonia. Y aplausos, también, al poema que transcribo aquí, nomás porque me gustó mucho mucho. Y este es un lugar justamente en donde me gusta guartar ese tipo de cosas.
“Praise Song for the Day”
Elizabeth Alexander
Each day we go about our business,
walking past each other, catching each other’s
eyes or not, about to speak or speaking.
All about us is noise. All about us is
noise and bramble, thorn and din, each
one of our ancestors on our tongues.
Someone is stitching up a hem, darning
a hole in a uniform, patching a tire,
repairing the things in need of repair.
Someone is trying to make music somewhere,
with a pair of wooden spoons on an oil drum,
with cello, boom box, harmonica, voice.
A woman and her son wait for the bus.
A farmer considers the changing sky.
A teacher says, Take out your pencils. Begin.
We encounter each other in words, words
spiny or smooth, whispered or declaimed,
words to consider, reconsider.
We cross dirt roads and highways that mark
the will of some one and then others, who said
I need to see what’s on the other side.
I know there’s something better down the road.
We need to find a place where we are safe.
We walk into that which we cannot yet see.
Say it plain: that many have died for this day.
Sing the names of the dead who brought us here,
who laid the train tracks, raised the bridges,
picked the cotton and the lettuce, built
brick by brick the glittering edifices
they would then keep clean and work inside of.
Praise song for struggle, praise song for the day.
Praise song for every hand-lettered sign,
the figuring-it-out at kitchen tables.
Some live by love thy neighbor as thyself,
others by first do no harm or take no more
than you need. What if the mightiest word is love?
Love beyond marital, filial, national,
love that casts a widening pool of light,
love with no need to pre-empt grievance.
In today’s sharp sparkle, this winter air,
any thing can be made, any sentence begun.
On the brink, on the brim, on the cusp,
praise song for walking forward in that light.
Dos botones
No me gusta generalizar. No me gusta caer en la trampa de autoconfirmar mis creencias o prejuicios con base en un par de argumentos que los sustentan.
Pero hay ocasiones en las que, como dicen, ‘para muestra basta un botón’. Sean entonces dos botones para ubicar un poco la sintonía de dos líderes mundiales.
A
El nuevo sitio de internet de La Casa Blanca tiene un blog y usa Creative Commons.
Fuente: Alt1040
B
El Papa Benedicto XVI pidió en un telegrama enviado a Obama que “promueva la comprensión, la cooperación y la paz entre las naciones”.
Fuente: Publimetro
*PLOP*
Cero y va una
No soy fan de Marcelo Ebrard.
Podría serlo. Digo, soy como cualquier votante que con una buena dosis de publicidad y golpes mediáticos corre hacia el primer señor que le vende espejitos (sí, carajo, yo voté por Vicente Fox… damn). Pero ahorita no lo soy; no ha hecho nada que tenga valor en mi muy complicada escala de calificación de políticos.
Ahora, tampoco había sacado puntos menos en esa misma escala. Digo, la pista de hielo y las playas son anzuelos tan obviamente populistas que hasta se le pasan por alto. Esos sí, parece que el señor se levanta todas las mañanas cantando esa canción de Letters to Cleo, “I want you to want me“.
Hace un par de días, sin embargo, algo con tufo de insensatez económica salió de sus labios: su plan anticrisis incluye una disminución en el salario de los funcionarios del gobierno de la Ciudad de México. Creo que es un terrible error. Primero, porque es un bonito incentivo para que todos aquellos profesionales capaces y estudiados que andan buscando un empleo bien remunerado y que pague las desveladas y los préstamos escolares, van a irse a cualquier otro lado MENOS al gobierno del D.F. Magnífico. ¿Qué más queremos los ciudadanos que profesionales incapaces e idiotas al frente de nuestras instituciones?
El segundo error va más por el lado de lo que me ha gustado denominar como “Economía Profunda”. Esa Economía que es contraintuitiva y que uno debe pensarle varias veces para ver qué es lo que ha debajo. Me explico.
Si ustedes han leído un poquito acerca de los planes anticrisis a nivel mundial, todas las estrategias son keynesianas (“keynesiano”, política en donde el gobierno gasta y gasta y gasta y gasta para reactivar la economía). Cuando dicen que se va a invertir en ‘infraestructura’, lo que se dice básicamente es que el gobierno va a agarrar la chequera y va a comenzar a gastar en obras; unas serán buenas (carreteras, puentes, puertos) y otras no tanto, pero lo importante es que va a gastar.
Lo importante del gasto es su mágico efecto multiplicador. Porque el hecho de construir una carretera no sólo termina en la lana que va a parar a las manos del contratista que se echó la obra. No señor. Es la lana que el contratista gasta en su restaurante de lujo y el salario de los meseros que puede pagar el restaurante de lujo gracias a que el contratista fue a celebrar el final de la obra ahí. O, viéndolo del otro lado, es la tortillería que ha estado surtiendo de tortillas a los trabajadores de la obra durante los meses que duró; y hasta el repartidor de cerveza que recibe un sueldo gracias a que los trabajadores de la obra hicieron la Fiesta de la Santa Cruz mientras estaban haciendo la carretera. El dinero, a mayor o menor nivel, se mueve. Y eso es bueno. Eso sana a nuestra economía. Gastar.
¿Qué pasa si uno de los empleadores más importantes del mercado decide reducirle el salario a sus empleados con mayor poder adquisitivo? Independientemente de las mentadas de madre que más de uno ha de estar soltando por trabajar para un gobierno ‘de izquierda’, resulta que mientras menos lana tiene la gente, menos dinero se mueve, menos se consume y menos rápido se cura la economía. Porque la clave en este momento, es gastar.
Sí, así de trágico es el asunto: en un momento en donde la solución es gastar dinero, nadie quiere (por miedo) o nadie puede (porque perdió su trabajo o… porque le redujeron el sueldo).
Bonita medida.
Sé que no es tan fácil entenderlo. Es más, cualquier economista seguramente tendrá los argumentos encontra de este post, hasta con numeros y todo. Recordemos que en Economía, el ganador del premio Nobel de un año, puede haberlo ganado por decir exactamente lo contrario que el ganador del Nobel del año pasado. Así es esto.
Sin embargo, más allá de la Economía Profunda, apelo a su sentido común. ¿Quién trabaja mejor, un empleado bien pagado o uno mal pagado? Antes de contestar, por favor dejen a un lado la respuesta de que TODO el mundo que trabaja en El Gobierno® gana una millonada y es un corrupto. No, no es así. Ahora sí, ¿qué tipo de Gobierno queremos? ¿cuánto queremos que cuesten nuestros funcionarios públicos?
Para mí, la propuesta de Marcelo Ebrard sólo está logrando que, literalmente, el Gobierno de la Ciudad de México sea de tres pesos.
Lo dije yo primero!
En cuatro/ocho años, segurito sale algún aspirante a la nominación demócrata/republicana que también sea afroamericano y cuyo slogan sea: “once you go black, you never go back!”
He dicho.

