Uno de las señales que tiene un bloggero para decirle al resto del mundo “hey! estoy recibiendo más visitas de las que jamás pensé recibir” es la inclusión de publicidad en su página. De repente, de la noche a la mañana nos encontramos con Google AdSense en su columna de links, entre post y post o -lo que es peor- dentro de los posts que escribe cotidianamente.
Y si no es Google AdSense es cualquier otro tipo de publicidad, ya sean banners, pequeños botones publicitarios o anuncios luminosos promoviendo la computadora de moda.
Esto y muchas reflexiones más surgieron en la última reunión de consejo de SalvadorLeal.com. Ahí se tocó la disyuntiva: ¿publicidad o no publicidad en el blog? Y se tocó este tema fundamentalmente porque “¿cobrar o no cobrar por entrar al blog?” resultó muy fácil al concluir, en 27 segundos, que nadie pagaría por tener acceso a la cantidad de tarugadas que aquí se escriben periódicamente.
Si la respuesta a incluir publicidad en SL.com era afirmativa, eso conllevaba a preguntarse qué tipo de anuncios publicitarios se podrían anunciar en el blog, si habría algún criterio editorial para aceptar o rechazar anunciantes o si la publicidad sería libre y podríamos promover el consumo ya fuera de ositos de peluche o de juguetes sexuales (o de ositos de peluche como juguetes sexuales, ¿por qué no?)
Durante un par de meses utilizamos, como prueba, el servicio de AdSense y descubrimos dos verdades apabullantes. La primera era que el nombre de nuestro blog atrae, más que otra cosa, a cristianos de hueso colorado y católicos que creen que cuando ponen las palabras “salvador” y “leal” en su buscador, lo que les va a dar de resultado son sitios escritos por el mismísimo Jesucristo; esto provocaba que Google AdSense decidiera poner en nuestro blog anuncios publicitarios de tiendas de veladoras, rosarios y figuras religiosas, así como links a sitios donde te puedes convertir en cura.
La segunda verdad apabullante fue que nadie de nuestros lectores le daba clicks a nuestra publicidad.
Y eso obligó al Departamento de Investigación de Mercado y Desarrollo de Nuevos Productos (DIMDENUP) a buscar cuál era el target de nuestro blog. ¿Quiénes leían nuestro blog y por qué? La primera respuesta fue sencilla: en su mayoría, mujeres de 18 a 25 y hombres de 15 a 35. Clase BC+, urbanos y al menos con preparatoria terminada. La segunda pregunta es tan complicada que el Departamento aún no ha dado con ella. Las razones de por qué la gente nos lee se mantienen en el misterio.
Pero una vez conocido nuestro público objetivo, tener publicidad era el siguiente Gran Paso. Y es por eso que hoy SalvadorLeal.com comienza a recibir anunciantes a través de su Departamento de Ventas. Hoy comenzamos una nueva etapa. Una etapa en la que el blog comienza a ser más que un mero experimento literario para convertirse en una máquina de hacer dinero (esto, de manera figurada, porque si nos cachan de verdad con una máquina que hace dinero nos meten al tambo por falsificación de billetes).
Y ante la disyuntiva de si poner los anuncios publicitarios en la barra de links, entre posts o dentro de los posts hemos decidido crear una medida alternativa e innovadora: hacer de los anuncios publicitarios nuestros posts. Aquí, los primeros dos anunciantes que han decidido confiar en SalvadorLeal.com y que apuntan tanto al mercado masculino lector del blog (cosmopolita y viajero), como a la mujer actual que tiene necesidades puntuales que resolver.
… y para las amas de casa:


















