Dismal

No hay más que decir.
Zen V
Pierde diez minutos viendo este video. Yo lo podría ver horas.
Si tienes buenas bocinas, trépale. Suena bonito.
Cuántico
¿Por qué, Señor? ¿Por qué a mí me llegan este tipo de correos electrónicos?
¿Qué tengo que hacer con ellos? ¿Acaso son una señal que estás tratando de enviarme?
¿Podrías ser un poco más claro que un mail que dice “Física Cuántica Aplicada a tu Vida Diaria”?

Dios… ¿te das cuenta lo ridículo que suena?
Creatividad
Hay conceptos en los que me gusta clavarme mucho. El humor y lo que hay detrás de un buen chiste. La armonía. El equilibrio (que no es lo mismo que la armonía, como lo dije por acá). La libertad. La creatividad.
Para mí, la creatividad es uno de esos músculos que tienen que ejercitarse diariamente. Es como cuando escucho a los maratonistas (o que hacen triatlón, o a los que adooooran hacer ejercicio) y que nomás no pueden dejar de hacer eso que al resto de los seres humanos nos parece poco menos que irracional. Así pasa me pasa ejercitando la creatividad; nomás no me gusta parar y ya estoy pensando en otra situación en donde pueda ejercitarla de nuevo. Por ejemplo, la primera hora de mi día en la oficina trato de dedicarla únicamente a leer/ver/escuchar cosas que le puedan dar cuerda a mi creatividad para el resto del día.
Esas cosas que leo las comparto con el mundo (aquí, de hecho) y ciertas cosas más específicas se las mando a mis amigos más cercanos, a los que pienso que les pueda gustar. “¿Y tú lees todo esto?” me preguntan, “¿pues cuándo trabajas?”. Lo que nunca he explicado es que leer cosas interesantes/locas/fueradelocomún/inútiles es parte (o quiero que sea parte) de mi trabajo diario. Pensar distinto. Pensar cosas que no han sido pensadas antes. O pensar cosas de una forma diferente. Aspiro a que un día de estos, la descripción de mi trabajo tenga esas frases.
Pero bueh, ya me clavé. El asunto es que hace unos días leí este post: The Little But Really Useful Guide to Creativity de un blog que sigo y que se llama Zen Habits. Pues bien, me pareció muy interesante, directo y muy útil. Así que, como ejercicio para ponerme a pensar en cada uno de los tips de este post, he decidido traducir los tips que dan para ejercitar la creatividad. Aquí van:
Juega
No seas un consumidor y un creativo al mismo tiempo -separa los procesos
Aislate del resto del mundo
Reflexiona diariamente sobre tu vida y tu trabajo
Busca inspiración a tu alrededor, en los lugares más pequeños
Comienza poco a poco
Lo que tengas, sácalo. No importa que asqueroso sea tu primer borrador
No busques la perfección. Sácalo de inmediato y busca retroalimentación.
Hazlo mejor, constantemente
Ignora a los pesimistas
Deja que la crítica te ayude
Enseña y aprenderás
Agita las cosas, busca nuevas formas de ver las cosas
Aplica lo que sabes en otros campos que no sean los tuyos, en formas que no se hayan hecho antes
Toma cantidades ridículas de café
Escribe todas tus ideas inmediatamente
Convierte tu trabajo en juego
Juega con niños
Sal, muévete, ve nuevas cosas, habla con nuevas personas
Lee salvajemente cosas distintas. Especialmente cosas con las que no estás de acuerdo
Descansa mucho. Demasiado trabajo mata la creatividad
No lo fuerces. Relájate, juega y comenzará a fluir
Permítele a tu mente que se disperse. Permítete distracciones cuando buscas inspiración
Después, aíslate de esas distracciones cuando estés creando algo
Hazlo cuando estés emocionado
Cuando no lo estés, busca algo que te emocione
No tengas miedo de ser estúpido o tonto
Las pequeñas ideas son buenas. No necesitas cambiar el mundo -sólo cambia una cosa
Cuando algo esté acabando con tu creatividad, acaba con ella
Deja de leer consejos para la creatividad, pon todo a un lado y sólo crea
Pero sobretodo, diviértete mientras lo haces.
Invitado
Agustín Fest, también conocido en los bajos mundos de la blogocosa como Arboltsef invitó a una serie de personas (y a mí) a escribir con un tema en particular en su blog. Lo hace como un tipo de celebración por la cantidad estúpida de años que cumple su blog de estar al aire.
El Árbol nos contactó, nos preguntó si queríamos participar y una vez que caímos redonditos, nos mandó el tema por correo electrónico. Mi tema era “Perras Deseosas”.
(pausa dramática)
Seh, así como lo oyen.
Si han leído a Agustín, sabrán que su blog es harto sexoso así que el supuse que dentro del pull de temas a repartirle entre sus invitados, habría cosas relacionadas con… pues con… pues así, con mujeres y deseo y tal. Lo que nunca pensé es que me fuera a tocar ese tema. Y una vez que me tocó y que medio me quejé (y que mi medio queja no fue pelada), me pasé gran parte del tiempo que nos dio para escribir el post en ver cómo diablos entrarle al tema.
El resultado, lo pueden leer aquí. A ver qué les parece.
Zen IV
Situado de Fresa
- Pues yo vi los primeros cinco capítulos de Fringe y me pareció ‘meh’
- (acento argentino) Y sí, los primeros diez capítulos están de ‘meh’… Pero después llegás al once y la serie se vuelve fenómeno.
Por supuesto que ya estoy viendo cómo diablos me siento a ver todos los capítulos de Fringe. Quien me estaba recomendando la serie no era cualquier persona. Es más, hoy dudo que sea una persona-como-la-conocemos. A quien tenía platicando a mi lado, recomendándome series, hablándome de su vida, de su forma de escribir y hasta de curiosidades del lenguaje, era a Hernán Casciari. Sí, ese que escribe Orsai.
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Todo comienza con mi imposibilidad patológica de recordar una cara o un nombre. Debido a esa imposibilidad (que muchos llaman imbecilidad), yo voy por la vida ‘conociendo’ a la misma persona cinco veces. Seis si la persona aguanta la majadería de que yo no la reconozca después de habernos presentado en múltiples ocasiones.
“Hola, mucho gusto, soy Salvador Leal” es lo que digo una vez y otra vez. A eso casi siempre escucho un “sí, nos conocimos en la comida de Fulanito”, “claro, fuimos a la universidad juntos”, “justo ayer nos vimos”, “soy tu primo, wey”.
Y como yo no reconozco a nadie, persona que me agrega en algún medio social (Facebook, Messenger, etc.) prácticamente la acepto sin chistar. Para mis adentros pienso que seguro es alguien que acabo de conocer, que me está agregando y que yo no le voy a hacer la grosería (otra) de no aceptarlo como amigo. Y como ahora uso Digsby, pues la gente que me manda mensajes puede estar en prácticamente cualquier plataforma tecnológica, desde GTalk hasta LinkedIn, y yo no distingo a las unas de las otras.
Así, el martes pasado, me llegó un mensaje de alguien que medio santo y seña de mi vida durante los últimos cinco años. Lo mejor fue que la última vez que nos vimos, ella estaba metida en una botarga de hormiga y corría por una pista de atletismo. Y por impactante que les parezca la imagen, mi terrible memoria nomás no la registra. Sea como fuere, me recordó quién era y me puso sobre la mesa una oferta difícil de aceptar. Hernán Casciari, Orsai Oh Orsai, estaría unas cuantas horas en territorio mexicano, se vería con esta chava y me invitaba a platicar con él.
Aquí cabe un pequeño paréntesis. Varias veces he escrito en este blog que odio a Orsai (link, aquí). Y por supuesto que el tema salió a colación. Sí, lo odio con todo mi ser. Lo odio como se puede odiar a alguien con un porcentaje de bateo perfecto, con textos redonditos, con una obra de teatro que triunfa en Buenos Aires y que media Latinoamérica está comprando los derechos… y con un trabajo ‘formal’ en donde le pagan por ver televisión.
Y si sus textos son simplemente geniales, su conversación es justo como uno se la hubiera imaginado con un cuate así: deliciosamente alocada. A lo largo de casi cuatro horas y acompañados por una jarrita de clericot, Hernán nos platicó de sus inicios en el periodismo económico, de la intersección de su vida real con su vida en línea, de cómo se avergüenza de que personas como nosotros (como yo) lo consideremos grande entre los grandes, de su gusto por el tabaco fuerte y de las diferencias entre el verbo ’situar’ y el verbo ‘licuar’.
Lo que más me llamó la atención fue descubrir su pasión por escribir para todos. De incluir a la mayor cantidad de personas a la fiesta en la lectura de sus textos. “No escribás con el adjetivo más complicado; no se trata de demostrar que sos el más inteligente, sino que podás contar una historia y que la contés bien”, nos dijo. Su obstáculo son los localismos, pero su deseo es lograr contar historias universales, sencillas pero que toquen algo que todos tenemos o que todos compartimos. Me encantó su sencillez y al mismo tiempo su seguridad en sus textos. Platicamos de cómo quisiera tener el hábito de acercarse una grabadora y hacer anotaciones mentales, de sus encuentros con su Mr. Hyde interno que le deja recados en su celular y de su sorpresa al enterarse que su obra “Más respeto que soy tu madre” en Buenos Aires tiene a personas durmiendo fuera del teatro esperando boletos.
¿Y a qué vino Hernán? Simple: a firmar para que hagan esta obra acá en México. Es la sensación del momento. Creo que en algún momento se lo dije: Hernán, eres un rockstar, eres U2. Pide que de tu regadera salga agua Evian la próxima vez que vengas a México.
No creo que lo haga. Hernán es un gran tipo. No le gusta salir de casa así que cuando sale, su cabeza seguramente está pensando en cuándo va a regresar, no en si quiere que sólo haya M&Ms rojos en su cuarto de hotel. Lo que sí es prácticamente seguro es que Hernán regresará cuando la obra se estrene. Y ahí sí, llamaremos a todo el mundo, y su tía, para que vengan a ver el buen tipo que es.
Corre por mi cuenta.
MTV
Nunca pensé que MTV me fuera a cautivar visualmente, de nuevo. Hasta hoy:
MTV International / Mister Furry from Universal Everything on Vimeo.
El resto de los videos del rebranding de MTV, los pueden ver acá.
RA
Hoy quisiera irme de pinta a Reino Aventura. No a Six Flags, no.
A Reino Aventura.
Hoy tengo tan pocas ganas de trabajar, que no me basta con irme de pinta en espacios distintos. Necesito moverme también en el tiempo.
Idea
Un día de estos voy a escribir una serie de televisión dramática, al estilo ‘The West Wing’, que se llame ‘Particulares’. Será un thriller político desde el punto de vista de los Secretarios Particulares de los principales actores políticos del país.
He dicho.